Las cuentas se hacen al final

Hubo que esperar unos días para sentarse a escribir este comentario.
La calentura con la que salimos el viernes a la noche de Vicente López era tal, que no había manera de hacerlo antes.
Hablemos del partido de fútbol. Salimos con la formación clásica con dibujo 4-3-1-2. Con Fuente de 4, Bilbao de 3 y Chero y Pérez como centrales. El medio con De Muner, Scatolaro y Ferreras. Ramón de enganche y arriba Castillo y Molina.
De movida salimos con todo y conseguimos rápido rédito en la red. Molina define y el arquero la saca al corner, luego de esa jugada llegará el gol bohemio. Dos llegadas: un gol. Después del gol, la nada.
Regalamos la pelota y los espacios. Cambaceres se paraba en la mitad de la cancha y manejaba la pelota aunque con poca profundidad. Nosotros no lograbamos tener la bocha y la perdíamos rápido. Molina tenía que bajar muy atrás para pivotear y no podíamos avanzar.
Lo tuvieron ellos por el sector de Bilbao en un centro atrás pero controló bien Llinas. De repente y cuando no pasaba mucho, corner para Atlanta, Raymond le pega con clase y Scatolaro la agarra de cabeza casi a la altura del piso para fusilar al uno de ellos. 2 a 0 y a cobrar. No jugabamos bien pero no importaba porque “estos son los partidos que hay que ganar para pelear arriba” Jugabamos contra el último y había que ganar. No olvidemos que no pudimos batir a Bronx y a Merlot de locales así que bienvenido el 2 a 0.
Nos fuimos al entretiempo y ni el más pesimista pensaba en el desenlace final. Era cuestión de que pasen los 45 minutos finales y esperar los resultados de los demás. Más aún cuando a los 10 minutos del segundo y tras una jugada mix embrollo personal mix apilada De Muner la mandó a guardar con un zurdazo alto y esquinado. 3 a 0 y andá a la puta que te pario!!
Habíamos llegado 3 veces y la habíamos metido las 3 veces. Para corregir el funcionamiento quedaba la semana. Y ahora podíamos empezar a jugar con la tranquilidad del resultado. Sale Molina dolorido y adentro Ojeda. 9 x 9, no cambia el sistema, no pasa nada. De repente y en medio de la espera para irnos de joda el viernes a la noche, una pelota medio perdida en mitad de cancha sale para el lado de ellos y la agarra el 11 con un zurdazo de media vuelta y lo agarra mal parado a Llinas y la puta madre, 1-3 y cuando los ves volver a los de ellos a la mitad de la cancha entre el silencio sepulcral del estadio se escucha como se arengan entre ellos y se juramentan terminar muertos esta batalla. Nosotros seguiamos groggy por el gol. Y mucho más cuando Bilbao se duerme en mitad de cancha y no se anima a salir a cortar, lo persigue al 9 hasta el fondo de la cancha y cede un corner. Corner que llega al primer palo, la pelota es peinada y en el segundo uno de ellos que barrena con los pies y 2-3 y la puta madre que te pario!!!!!
Este equipo inmundo que es Cambaceres, con una camiseta fea, con un escudo feo, con cancha fea, con hinchas de buzo rojo feos, con todo un espanto nos viene a complicar la vida (otra vez) a nosotros, la puta madre que los pario!!! A ese ayudante ridiculo de Jogging Gris, camiseta retro suplente de Argentinos Juniors y Botines. Imaginen ese look por un segundo y veanlo correr y meterse adentro de la cancha para dar indicaciones. Un atentado a la salud visual.
Por nuestra parte, llamaba la atención la cadencia con la que estaba jugando Bilbao desde la primera mitad (pero ganabamos 2 a 0) y más cuando en el corner del segundo gol se duerme espantosamente en la jugada previa.
Ya no era un flojo partido del 3 sino que era el responsable del sufrimiento.
Ferreras tuvo un muy mal partido también, no generó nada por su costado y parece ser cada vez más un jugador que depende de un unipersonal que del juego asociado. La franja izquierda de nuestra defensa era una invitación.
Y acá llega algo que no puedo comprender. Porque comprendo que cuando la debacle es en 10 minutos es muy difícil que haya respuestas desde el banco porque es un lapso de tiempo muy corto (nos empataron en 11 minutos clavados) Pero hay algo que se viene viendo en Atlanta hace varios partidos y que finalmente terminamos pagando que es la alarmante forma en la cual marcamos en línea en muchas jugadas. Eso sumado a que se nos viene un equipo al mata o muere y nos encuentra mal parados y nos empata de contragolpe con un tipo que sale corriendo detrás de la defensa y puede recorrer 20 metros con el arco de frente. No sé si yo estoy loco o que pero según mi imaginario futbolero cuando a un equipo le remontan un partido, los goles son embrollos, quilombos y centros a un área que defiende con todo la ventaja. Es increíble que nos empaten de contragolpe, es inaudito que en 20 metros un tipo le saque 10 metros de ventaja a Bilbao. Es una pena que Llinas haya pifiado en la salida del gol (¿qué tenemos para reprocharle al arquero? Se equivoca como cualquiera pero tiene demasiado crédito ganado) y una lástima que no hayamos cerrado el partido mucho antes. Nos faltó oficio. No fuimos vivos. No jugamos como un equipo bicho. A ellos les sobró alma y hambre. Nadie puede decir nada desde el lugar de la justicia. Hacía mucho tiempo que no nos remontaban así un partido (recuerdo un 3-3 con El Porvenir en Villa Crespo cuando jugaba Heinze para nosotros) y es muy doloroso que nos pasé en este momento y justo contra este rival. Y decí que el referí no quiso cobrar penal del chiqui perez sobre la hora. La bronca del final fue tremenda. Un silencio sepulcral. Son esos partidos en los cuales salís de la cancha con ganas de romper todo (el carnet incluido) y pensando en que “si empatás así con Cambaceres no podés pelear arriba”
Pero después uno se calma. Y se acuerda que esto es fútbol.
Y que así como perdemos puntos increíbles también ganamos puntos a priori increíbles.
Este equipo gana partidos que en la previa se firmarían como empates (Sarmiento allá, Central Córdoba allá, Los Andés allá) y resigna puntos que duelen (Brown, Merlo y Cambaceres de local)
La lógica es algo que no tiene lugar en el fútbol.
Está en el plantel demostrarse que se puede. Que esto fue un tropezón.
Y que el equilibrio lo estamos buscando.
Seguimos segundos. Todavía quedan 16 partidos.
Si alguien me dice que All Boys ya salió campeón le digo que todavía falta mucho. Y el que lo sigue más de cerca es Atlanta.
Y cuando falten 4 fechas quiero ver como estan las cosas.
Pero despacio.
Porque hay algo que a mi me enseñaron y es muy simple:
Las cuentas se hacen al final.
VAMOS ATLANTA CARAJO.

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